Skip to content
  sábado 7 marzo 2026
Trending
marzo 25, 2025Ricardo Israel Casillas Flores presenta su primer libro sobre adolescencia y comunicación familiar abril 24, 2025Maaike Haaiveld firma su libro en Sant Jordi 2025 en la parada de la Editorial Letrame noviembre 4, 2025Luis Frambier Aguirre Oliveros: “La conciencia que somos”, una exploración profunda del ser y del lenguaje febrero 23, 2026Aurora se clasifica a «semis» en los penales octubre 30, 2024Susana Camargo Escobar lanza ‘¿Mi hijo tiene parálisis cerebral?: una historia de superación y esperanza’ noviembre 5, 2024Alejandro Restrepo Ochoa Presenta ‘Piedad’: Una Novela Histórica que Explora el Amor y la Violencia en Colombia marzo 4, 2025Marcos Moreno Cabrera sorprende con su nuevo libro de aforismos filosóficos: ‘Sentencias Vitales’ enero 14, 2026Lidia Martínez Montoro impulsa un nuevo modelo de liderazgo centrado en las personas mayo 27, 2025Marcela Borja Vergara emociona con su debut literario lleno de valores y fantasía octubre 15, 2025Ettore Lomaglio Silvestri fusiona arte y amor en una historia que conquista por su sensibilidad y elegancia
plumaboliviana | Una pluma que expresa los pensamientos del pueblo de bolivia
  • Ultima Hora
  • Bolivia
  • Opinión
  • Internacional
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Sociedad
plumaboliviana | Una pluma que expresa los pensamientos del pueblo de bolivia
plumaboliviana | Una pluma que expresa los pensamientos del pueblo de bolivia
  • Ultima Hora
  • Bolivia
  • Opinión
  • Internacional
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Sociedad
plumaboliviana | Una pluma que expresa los pensamientos del pueblo de bolivia
  Opinión  Violencia estructural de género y Estado de derechos en América Latina: tensiones, desafíos y horizontes de transformación
Opinión

Violencia estructural de género y Estado de derechos en América Latina: tensiones, desafíos y horizontes de transformación

marzo 6, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Por Soledad Buendía Herdoíza -. La violencia estructural de género constituye una de las expresiones más persistentes y normalizadas de desigualdad en América Latina. No / Leer más → Por Soledad Buendía Herdoíza -. La violencia estructural de género constituye una de las expresiones más persistentes y normalizadas de desigualdad en América Latina. No / Leer más →  


Por Soledad Buendía Herdoíza -.


La violencia estructural de género constituye una de las expresiones más persistentes y normalizadas de desigualdad en América Latina. No se limita a actos individuales de agresión, sino que se inserta en un entramado histórico, institucional, económico y cultural que reproduce relaciones asimétricas de poder entre hombres y mujeres, así como contra personas con identidades sexo-genéricas diversas. En el marco de los Estados constitucionales de derechos —formalmente consolidados en la región a partir de las transiciones democráticas de finales del siglo XX— emerge una tensión central: la coexistencia de amplios catálogos normativos de derechos humanos con prácticas estructurales que perpetúan exclusión, discriminación y violencia.

El concepto de violencia estructural, desarrollado inicialmente por Johan Galtung, alude a formas de violencia indirecta que se manifiestan cuando las estructuras sociales impiden que ciertos grupos satisfagan plenamente sus necesidades o ejerzan sus derechos en condiciones de igualdad. Aplicada al género, esta categoría permite comprender cómo las desigualdades económicas, políticas y culturales generan condiciones sistemáticas de subordinación para las mujeres.

En América Latina, esta violencia se expresa en múltiples dimensiones: la feminización de la pobreza, la sobrecarga del trabajo de cuidados no remunerado, la brecha salarial, la limitada participación en espacios de poder, la precarización laboral y la impunidad frente a la violencia feminicida. No se trata de fenómenos aislados, sino de manifestaciones de un orden social patriarcal históricamente arraigado, que estructura instituciones y prácticas estatales.

La violencia estructural también se articula con otros ejes de opresión —clase, etnia, orientación sexual, territorio— profundizando la desigualdad en contextos marcados por el colonialismo interno y la exclusión histórica de pueblos indígenas y afrodescendientes. Así, la experiencia de la violencia no es homogénea, sino interseccional.

Desde la década de 1990, numerosos países latinoamericanos adoptaron constituciones garantistas que incorporan amplios catálogos de derechos fundamentales y reconocen la jerarquía constitucional de tratados internacionales de derechos humanos, como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención de Belém do Pará. Estos instrumentos establecen obligaciones claras para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.

Más noticias

Bajar sueldos no resuelve mediocridad legislativa

febrero 23, 2026

Derecho a la Seguridad Social

marzo 6, 2026

Ecos del abismo: la fragilidad de la democracia en el Siglo XXI

febrero 23, 2026

Los niños aprenden mientras juegan

febrero 23, 2026

Asimismo, se han creado leyes integrales contra la violencia de género, tipificaciones del feminicidio, mecanismos de protección, fiscalías especializadas e instituciones rectoras en materia de igualdad. Desde el punto de vista formal, la región presenta avances significativos.

Sin embargo, la brecha entre norma y realidad evidencia los límites materiales del Estado de derechos. La insuficiente asignación presupuestaria, la debilidad institucional, la corrupción, la impunidad judicial y la persistencia de estereotipos de género en operadores de justicia obstaculizan la efectividad de las garantías. La violencia estructural se perpetúa cuando el Estado incumple su deber de debida diligencia o reproduce prácticas discriminatorias en sus propias estructuras.

En este sentido, el Estado puede convertirse simultáneamente en garante y reproductor de la violencia estructural, especialmente cuando las políticas públicas no transforman las condiciones socioeconómicas que sostienen la desigualdad.

América Latina ha experimentado importantes procesos de democratización y expansión de derechos políticos de las mujeres, incluyendo cuotas y paridad electoral. No obstante, la representación política no siempre se traduce en transformación estructural. Las resistencias culturales, la violencia política de género y los discursos conservadores han configurado un escenario de disputa permanente.

La violencia estructural también opera en el campo simbólico: los medios de comunicación, las narrativas sociales y ciertas prácticas institucionales refuerzan roles tradicionales que limitan la autonomía femenina. De este modo, la desigualdad se naturaliza y se legitima.

Además, el modelo económico predominante en la región —marcado por la informalidad laboral, la dependencia extractivista y la precarización— profundiza las brechas de género. Las mujeres, particularmente en sectores populares, asumen el costo invisible de la sostenibilidad social mediante el trabajo de cuidados, sin reconocimiento económico ni protección social suficiente. Esto revela que el Estado de derechos no puede consolidarse sin una transformación del modelo de desarrollo.

Superar la violencia estructural de género exige ir más allá de reformas normativas. Implica adoptar una perspectiva de género transversal en todas las políticas públicas, con presupuestos sensibles al género, sistemas de justicia especializados y formación obligatoria para operadores estatales.

Asimismo, requiere fortalecer los sistemas de protección social, reconocer y redistribuir el trabajo de cuidados, garantizar autonomía económica para las mujeres y promover una educación no sexista desde la infancia. La justicia con enfoque interseccional es clave para atender las realidades diferenciadas de mujeres indígenas, afrodescendientes, migrantes y rurales.

El Estado de derechos solo puede consolidarse cuando los derechos no sean meramente declarativos, sino efectivos y exigibles. Ello demanda voluntad política, participación activa de la sociedad civil y movimientos feministas, y mecanismos robustos de rendición de cuentas.

La violencia estructural de género constituye uno de los mayores desafíos para los Estados constitucionales de derechos en América Latina. La coexistencia de marcos normativos avanzados con persistentes desigualdades revela una brecha entre legalidad y realidad. Mientras las estructuras económicas, culturales e institucionales continúen reproduciendo subordinación y exclusión, el Estado de derechos será incompleto.

La erradicación de la violencia estructural no es únicamente una cuestión jurídica, sino un proyecto político y ético que implica transformar las bases mismas del poder y la organización social. En este proceso, el feminismo latinoamericano ha desempeñado un papel fundamental al visibilizar las violencias invisibles y exigir coherencia entre democracia, igualdad y justicia. Solo mediante una transformación estructural será posible construir sociedades verdaderamente igualitarias y democráticas en la región.

 Opinión – La Época – Con sentido del momento histórico

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Presidente de Bolivia viajará en un vuelo comercial a la cumbre de Trump debido a «fallas inusuales» en su avión
Derecho a la Seguridad Social
Leer también
Bolivia

Bolivia trabaja con miras a un acuerdo comercial con EEUU

marzo 6, 2026 14495
Bolivia

Lara se identifica con El Alto en su aniversario: “Al igual que ustedes, yo soy rebelde”

marzo 6, 2026 5045
Bolivia

Brecha en alianza entre Ejecutivo y candidato a gobernador en Bolivia

marzo 6, 2026 11630
Internacional

Argentina: Gobierno promulga reforma laboral en medio de rechazo por precarización de trabajadores

marzo 6, 2026 7511
Internacional

China ratifica respaldo total a la soberanía de Irán ante agresiones imperiales

marzo 6, 2026 11126
Internacional

Trump no descarta desplegar tropas terrestres en Irán

marzo 6, 2026 7587
Cargar más
Sandra Hidalgo Veleda deslumbra con su debut literario: “Sombras y Estrellas”

Sandra Hidalgo Veleda deslumbra con su debut literario: “Sombras y Estrellas”

octubre 23, 2025

David Conesa García explora la eterna batalla interior en una novela que une historia, misterio y espiritualidad

enero 5, 2026

“Perlas de sangre”, una odisea sobre el tráfico de esclavos en el siglo XIX

octubre 9, 2024
Jaime David Carvajal Vélez irrumpe en la escena literaria con una obra poderosa y conmovedora

Jaime David Carvajal Vélez irrumpe en la escena literaria con una obra poderosa y conmovedora

marzo 26, 2025
Leonardo Emiliano Pérez Espino irrumpe en el mundo literario con un thriller político que desafía a los dioses

Leonardo Emiliano Pérez Espino irrumpe en el mundo literario con un thriller político que desafía a los dioses

abril 11, 2025
Marcela Terol Segura: Una nueva voz en la narrativa romántica

Marcela Terol Segura: Una nueva voz en la narrativa romántica

febrero 24, 2025
John Alejandro Rodríguez Quintero irrumpe en el panorama literario con una propuesta transformadora sobre seguridad

John Alejandro Rodríguez Quintero irrumpe en el panorama literario con una propuesta transformadora sobre seguridad

mayo 29, 2025

Livino Pecharroman Sancha recupera la memoria colectiva de su pueblo en una obra única de foto-historia

marzo 3, 2026

Ferreira deja la dirección técnica de Real Potosí

marzo 3, 2026

The Strongest sigue decepcionando

marzo 2, 2026

    # TRENDING

    © 2024. PlumaBoliviana. Todos los derechos reservados.
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto