Fue considerado el mejor de su época en la que tuvo que batallar la titularidad con otros grandes del fútbol boliviano. Su mejor momento lo vivió en marzo de 1963 cuando Bolivia se coronó campeón de América y al mismo tiempo él fue elegido como el mejor guardameta del torneo. Arturo López partió hace poco (8 de marzo), pero su legado bajo el arco seguirá recordado por muchas generaciones.
Nació el 20 de mayo de 1935 en la localidad de Camiri (Santa Cruz), conocida como la capital del petrolero. Sus aptitudes bajo los tres palos fueron descubiertas por los dirigentes de Chaco Petrolero a mediados de los años 50 que rápidamente lo contrataron para que defienda los colores verde y blanco de la institución.
En 1954, Chaco Petrolero logró el ansiado ascenso al Profesionalismo (Primera A) con Arturo López bajo los tres palos con una campaña perfecta de 12 victorias y dos empates en sus 14 presentaciones y por encima de clubes como Northern, Obrero Royal, Mariscal Braun, Ayacucho, entre otros.
Su estreno en la máxima categoría se produce el 15 de mayo de 1955 frente a Unión Maestranza con una victoria por 5-2. Aquel equipo chaqueño tenía a Arturo López en el arco; Zumera y Rodríguez en la zaga, Raña, Gutiérrez y Luis de Las Muñecas en el mediocampo; Salas, Portugal, Hilarión López, Freddy Valda y Revollo en la delantera.
Con 20 años, López ya era figura del equipo, incluso heredó el puesto de Vicente Arraya quien se despedía del fútbol en esos años con los colores de Chaco Petrolero.
En poco tiempo, Arturo López fue convocado a la selección boliviana en 1957, su debut se produjo en los partidos de la Copa Paz del Chaco (agosto de 1957) compartiendo la portería con otro legendario como Eustaquio Ortuño.
Sus buenas actuaciones en Chaco le permitieron ser llamado a la selección nacional para la Copa América de Argentina en 1959 siendo el guardameta titular y enfrentando a Brasil y al mítico Pelé en uno de los partidos más recordados de la historia porque Bolivia jugó de igual a igual contra la campeona del mundo.
La década de los años 60 fue la más peleada para el arco de la selección boliviana. La Verde contaba con Arturo López, Isaac Álvarez, Griseldo Cobo, José Issa, Eustaquio Ortuño, Óscar Soliz como los candidatos a ser el portero titular del equipo y la responsabilidad cayó en López quien atajó en todo el campeonato sudamericano de 1963 logrando el título continental junto a un grupo de valeoroso y aguerridos jugadores. Su aporte al título fue valioso, al frente tuvo a los delanteros de las selecciones de Colombia, Ecuador, Argentina, Paraguay y Brasil que buscaron por todos los medios batir el arco boliviano.
Chaco Petrolero siempre fue su casa, alcanzó la gloria de ser campeón paceño en 1962 junto a un puñado de jugadores como Eulogio Vargas, Fernando Ariñez, Valentín Castro, Jorge Reyes, Fortunato Soria, Fortunato Castillo, Abdul Aramayo, Milton Flores, Amado Ayala, Luis Severich, Germán López, Armando Paredes, Mario Uzin, Ricardo Jordán y Óscar Piñeiro. Aquel equipo estuvo a punto de jugar la Copa Libertadores de 1963, pero la Federación Boliviana de Fútbol se negó a inscribirlos y decidieron abocarse más a la organización del campeonato sudamericano.
VÍCTOR QUISPE PERCA
La entrada UN GRANDE QUE SE FUE: se publicó primero en El Diario – Bolivia.
Fue considerado el mejor de su época en la que tuvo que batallar la titularidad con otros grandes del fútbol boliviano. Su mejor momento lo vivió en marzo de 1963 cuando Bolivia se coronó campeón de América y al mismo tiempo él fue elegido como el mejor guardameta del torneo. Arturo López partió hace poco
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Fue considerado el mejor de su época en la que tuvo que batallar la titularidad con otros grandes del fútbol boliviano. Su mejor momento lo vivió en marzo de 1963 cuando Bolivia se coronó campeón de América y al mismo tiempo él fue elegido como el mejor guardameta del torneo. Arturo López partió hace poco (8 de marzo), pero su legado bajo el arco seguirá recordado por muchas generaciones.
Nació el 20 de mayo de 1935 en la localidad de Camiri (Santa Cruz), conocida como la capital del petrolero. Sus aptitudes bajo los tres palos fueron descubiertas por los dirigentes de Chaco Petrolero a mediados de los años 50 que rápidamente lo contrataron para que defienda los colores verde y blanco de la institución.
En 1954, Chaco Petrolero logró el ansiado ascenso al Profesionalismo (Primera A) con Arturo López bajo los tres palos con una campaña perfecta de 12 victorias y dos empates en sus 14 presentaciones y por encima de clubes como Northern, Obrero Royal, Mariscal Braun, Ayacucho, entre otros.
Su estreno en la máxima categoría se produce el 15 de mayo de 1955 frente a Unión Maestranza con una victoria por 5-2. Aquel equipo chaqueño tenía a Arturo López en el arco; Zumera y Rodríguez en la zaga, Raña, Gutiérrez y Luis de Las Muñecas en el mediocampo; Salas, Portugal, Hilarión López, Freddy Valda y Revollo en la delantera.
Con 20 años, López ya era figura del equipo, incluso heredó el puesto de Vicente Arraya quien se despedía del fútbol en esos años con los colores de Chaco Petrolero.
En poco tiempo, Arturo López fue convocado a la selección boliviana en 1957, su debut se produjo en los partidos de la Copa Paz del Chaco (agosto de 1957) compartiendo la portería con otro legendario como Eustaquio Ortuño.
Sus buenas actuaciones en Chaco le permitieron ser llamado a la selección nacional para la Copa América de Argentina en 1959 siendo el guardameta titular y enfrentando a Brasil y al mítico Pelé en uno de los partidos más recordados de la historia porque Bolivia jugó de igual a igual contra la campeona del mundo.
La década de los años 60 fue la más peleada para el arco de la selección boliviana. La Verde contaba con Arturo López, Isaac Álvarez, Griseldo Cobo, José Issa, Eustaquio Ortuño, Óscar Soliz como los candidatos a ser el portero titular del equipo y la responsabilidad cayó en López quien atajó en todo el campeonato sudamericano de 1963 logrando el título continental junto a un grupo de valeoroso y aguerridos jugadores. Su aporte al título fue valioso, al frente tuvo a los delanteros de las selecciones de Colombia, Ecuador, Argentina, Paraguay y Brasil que buscaron por todos los medios batir el arco boliviano.
Chaco Petrolero siempre fue su casa, alcanzó la gloria de ser campeón paceño en 1962 junto a un puñado de jugadores como Eulogio Vargas, Fernando Ariñez, Valentín Castro, Jorge Reyes, Fortunato Soria, Fortunato Castillo, Abdul Aramayo, Milton Flores, Amado Ayala, Luis Severich, Germán López, Armando Paredes, Mario Uzin, Ricardo Jordán y Óscar Piñeiro. Aquel equipo estuvo a punto de jugar la Copa Libertadores de 1963, pero la Federación Boliviana de Fútbol se negó a inscribirlos y decidieron abocarse más a la organización del campeonato sudamericano.
VÍCTOR QUISPE PERCA
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