La literatura contemporánea sigue encontrando en la experiencia personal una de sus fuentes más honestas, y en ese territorio se sitúa con fuerza Salvador Garza González, autor nacido en Ciudad Juárez (México), que presenta “27 meses sin ti”, una obra que profundiza en el amor, la espera y la decisión consciente de no rendirse ante la distancia. Lejos de ofrecer fórmulas de olvido, el libro se posiciona como un testimonio literario para quienes creen que amar también implica luchar.
Desde su aparición, la obra ha comenzado a generar un impacto emocional notable entre lectores que se reconocen en una narrativa directa, sin artificios, construida desde la vulnerabilidad masculina y la honestidad emocional. Garza González no escribe desde la idealización, sino desde la experiencia vivida, convirtiendo la ausencia en un espacio creativo donde la palabra funciona como refugio y como puente.
Una escritura nacida de la ausencia
“27 meses sin ti” no es solo un poemario: es la crónica de un tiempo suspendido. La obra surge de una experiencia real de separación prolongada, donde el autor encuentra en la escritura una forma de canalizar pensamientos persistentes y emociones no resueltas. En ese proceso, los versos se convierten en una catarsis íntima que busca comunicar aquello que no siempre puede decirse en voz alta.
El libro transita entre la poesía lírica y la narrativa confesional, explorando el filo que separa el amor del desamor, pero sin aceptar la renuncia como única salida. A diferencia de muchas propuestas actuales que promueven el desapego como solución universal, esta obra plantea una mirada alternativa: la del amor que permanece y se transforma sin desaparecer.
Los lectores encuentran aquí una voz que no juzga ni prescribe, sino que acompaña. Esa cercanía ha sido clave para que el libro conecte especialmente con hombres que, al verse reflejados en los textos, reconocen emociones que tradicionalmente han sido silenciadas. Las primeras opiniones coinciden en destacar la capacidad del autor para poner palabras a sentimientos compartidos, generando identificación y reflexión.
El lector como protagonista emocional
Uno de los rasgos más singulares de “27 meses sin ti” es que no propone personajes ajenos: el verdadero protagonista es el lector. Cada poema funciona como un espejo donde quien lee puede reconocer su propia historia, su espera o su deseo de reencuentro. Garza González escribe desde una convicción clara: mientras exista memoria, el vínculo no está perdido.
Esta perspectiva ha provocado que la obra trascienda el formato libro para convertirse en un punto de conexión emocional. En redes sociales, algunos de sus textos han sido compartidos como mensajes de reconciliación, llegando incluso a convertirse en detonantes de segundas oportunidades para parejas distanciadas. Ese impacto, inesperado incluso para el propio autor, refuerza la idea de que la literatura sigue teniendo un poder transformador cuando se escribe desde la verdad.
Letrame Grupo Editorial y el impulso a nuevas voces
El recorrido de “27 meses sin ti” se apoya en el acompañamiento de Letrame Grupo Editorial, una editorial que apuesta por proyectos con identidad propia y alto contenido emocional. Para quienes se plantean publicar un libro o buscan información sobre cómo publicar un libro, el caso de Salvador Garza González ejemplifica cómo una experiencia personal bien trabajada puede encontrar su espacio en el panorama editorial actual.
Desde Letrame se ha destacado el valor humano de la obra y su capacidad para conectar con lectores desde la honestidad, reafirmando su compromiso con autores que utilizan la palabra como herramienta de diálogo y acompañamiento emocional.
Un camino literario en expansión
Lejos de ser un punto final, “27 meses sin ti” representa una etapa de consolidación en la trayectoria del autor. Tras su primera obra, El corazón no sabe olvidar, Garza González continúa profundizando en una línea literaria centrada en los afectos, la memoria y la valentía de sentir. Actualmente, ya trabaja en un nuevo proyecto que ampliará este universo emocional, reafirmando que su camino literario apenas comienza.
Más allá de las cifras, el objetivo del autor es claro: llegar a quienes necesitan leer que no están solos. En un contexto donde las relaciones humanas se enfrentan a la prisa y al olvido, “27 meses sin ti” propone detenerse, mirar hacia dentro y reconocer que, a veces, amar también es resistir.

