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Un informe del Buró Nacional de Investigación Económica (National Bureau of Economic Research), ha socavado una de las premisas centrales de la Administración de Donald Trump, mientras la Casa Blanca sostiene que las deportaciones masivas generan más oportunidades para los locales, los datos demuestran que la actividad del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) está dañando severamente el mercado laboral para los propios nacidos en Estados Unidos.
La investigación, encabezada por las economistas Chloe East y Elizabeth Cox, comparó regiones con alta actividad de arrestos del ICE frente a zonas menos afectadas durante los primeros 10 meses del pasado año 2025.
Los resultados contradicen el comunicado de la Casa Blanca, que en un comunicado emitido a principios de año, en el que había afirmado: «Deportaciones masivas igual a más empleo», justificando sus políticas antimigrantes bajo la premisa de que los inmigrantes «roban empleos» a la población local.
Los hallazgos del estudio muestran que en las zonas con redadas y detenciones masivas, no solo se desplomó la oferta de trabajo para inmigrantes indocumentados, sino también para ciudadanos estadounidenses sin educación universitaria.
El reporte precisa que, por cada arresto del ICE, seis personas, probablemente indocumentadas dejaron de trabajar. Esta misma reducción de personal provocó que, en promedio, un trabajador estadounidense perdiera su empleo por cada arresto.
¿Por qué sufren los trabajadores locales?
El informe explica que el mercado laboral funciona de manera interconectada. La reducción forzada de la fuerza laboral inmigrante deprimió las economías locales en las zonas de redadas, lo que generó un impacto negativo en las empresas de la región, esto debido a que se quedaron sin personal para tareas críticas en agricultura y construcción, las empresas vieron mermadas sus utilidades.
“Estamos demostrando que un incremento en la actividad del ICE ha sido realmente dañina para el mercado laboral, no sólo para los inmigrantes, también para los nacidos en el país”, resaltó la economista Chloe East.
Voces críticas desde el sector empresarial
Incluso medios de corte conservador y pro-empresarial, como The Wall Street Journal, han reaccionado a estos hallazgos en un reciente editorial, el diario argumentó que deportar a trabajadores que respetan la ley reduce las oportunidades de empleo para los estadounidenses.
“Esto no es un descubrimiento novedoso, pero demuestra cómo deportar a inmigrantes no criminales es económicamente contraproducente”, concluyó el rotativo, sumándose a la preocupación de que la política migratoria actual está asfixiando el dinamismo de las economías locales.
Durante su segundo período en el cargo (que comenzó en enero de 2025), el Gobierno de Donald Trump estableció una estrategia migratoria de «guerra total», alcanzando más de 650.000 expulsiones para diciembre de 2025, con la meta de llegar a un millón por año.
Las iniciativas incluyen operaciones exhaustivas por parte del ICE, la utilización de Fuerzas Armadas y un aumento en los fondos destinados a detenciones, impactando a la población latina.
Hasta marzo de 2026, se reportaron alrededor de 452.491 expulsiones desde el inicio del período, con un promedio de 1.090 personas diarias. Se calcula que más de 80.000 individuos habrían abandonado el país por diferentes vías.
Las acciones de la Administración han enfrentado desafíos legales por parte de jueces federales respecto a la rapidez de las deportaciones y el debido proceso.
Internacionales – La Época – Con sentido del momento histórico

