La historia generacional que da vida a «Creo que fue así» y recupera la memoria de quienes sobrevivieron al siglo XX
La literatura histórica continúa encontrando nuevas voces capaces de tender puentes entre pasado y presente. Es el caso del autor almeriense Francisco Ortiz Hernández, que con su obra “Creo que fue así” propone una mirada íntima, humana y profundamente emocional sobre una época que marcó a generaciones enteras. La novela, ambientada en Andalucía entre las décadas de 1920 y 1980, recoge una historia heredada de sus bisabuelos y transmitida oralmente hasta llegar a él, convirtiéndose en un ejercicio literario de memoria, respeto y reconstrucción emocional.
El libro se posiciona como una propuesta especialmente valiosa para lectores interesados en la novela histórica con componente humano y familiar. Más allá de recrear acontecimientos históricos, la obra explora el impacto real de los conflictos sociales en la vida cotidiana, poniendo rostro y emociones a una época marcada por la Guerra Civil Española y sus consecuencias.
En un contexto donde cada vez más autores buscan publicar un libro que conecte con la memoria colectiva, la obra de Ortiz Hernández se presenta como un ejemplo de cómo la narrativa personal puede convertirse en relato universal. Para quienes investigan cómo publicar un libro con identidad propia, esta obra demuestra la importancia de partir de una historia con raíces emocionales reales.
La memoria histórica contada desde la emoción
La novela se centra en tres protagonistas que representan distintas formas de resistencia y supervivencia: Rafael, Antonio y Trini. A través de ellos, el autor construye un relato donde el amor, la identidad, la represión social y la lucha por la supervivencia conviven en un mismo escenario narrativo.
Rafael encarna la fortaleza y el sacrificio familiar; Antonio representa la lucha por la identidad personal en un entorno represivo; y Trini simboliza la resiliencia femenina en una época donde muchas mujeres quedaron silenciadas por la historia oficial.
El autor construye su narrativa desde una idea poderosa: muchas historias familiares contienen episodios que podrían ser novelas por sí mismas. Este enfoque convierte la obra en un espejo emocional donde el lector puede reconocerse, independientemente de su origen o contexto social.
Las primeras opiniones recibidas destacan la intensidad emocional del relato y la capacidad de la obra para reconectar a los lectores con su propia memoria familiar, generando una lectura pausada, reflexiva y profundamente emotiva.
Letrame Grupo Editorial impulsa voces con identidad propia
Dentro del ecosistema literario actual, el papel de una editorial resulta clave para dar visibilidad a nuevas voces. En este sentido, Letrame Grupo Editorial continúa apostando por autores que aportan autenticidad y valor cultural al panorama literario contemporáneo.
El recorrido de Francisco Ortiz Hernández refleja el camino de muchos escritores que buscan editorial para dar forma a proyectos personales con proyección cultural. La experiencia demuestra que publicar un libro hoy implica también construir una narrativa sólida, emocional y con identidad propia.
Letrame Grupo Editorial se posiciona como un espacio donde los autores pueden desarrollar proyectos con acompañamiento profesional, facilitando el acceso a la publicación y a los canales de distribución literaria actuales. En un sector cada vez más competitivo, el respaldo editorial sigue siendo un factor determinante para consolidar trayectorias literarias.
Un debut literario con proyección y continuidad
Aunque se trata de su primera publicación formal, el autor ha desarrollado durante años una relación cercana con la escritura, lo que se refleja en la madurez narrativa del libro. La experiencia de creación ha sido, según el propio autor, un proceso de aprendizaje y descubrimiento personal que abre la puerta a futuros proyectos literarios.
Sus expectativas comerciales se mantienen realistas, centradas principalmente en haber logrado materializar la historia y compartirla con los lectores.
Sin embargo, el impacto emocional que la obra está generando entre los primeros lectores anticipa un recorrido interesante dentro del ámbito de la novela histórica contemporánea, especialmente en el segmento de historias familiares con trasfondo social.
“Creo que fue así” se presenta así como una novela que no solo reconstruye una época, sino que invita a reflexionar sobre la memoria, la identidad y la importancia de escuchar las historias que construyeron el presente. Una obra que confirma que la literatura sigue siendo una herramienta poderosa para entender quiénes fuimos y, sobre todo, quiénes somos.

