El humor puede ser una forma de supervivencia, y también una manera muy inteligente de contar historias incómodas. En ese territorio se mueve con soltura Ángel Macías Sánchez, autor sevillano que da el salto desde los escenarios de la comedia hacia la literatura con su primera novela, “Amor, croquetas y un cadáver”, una obra que combina ironía, ternura y suspense con un ritmo narrativo pensado para enganchar desde las primeras páginas.
Macías no llega a la escritura desde la improvisación. Lleva vinculado al humor desde 2003, cuando comenzó su trayectoria como monologuista. Esa experiencia escénica se percibe claramente en la construcción de los diálogos, en el tempo narrativo y en la naturalidad con la que el lector conecta con los personajes. El resultado es una novela que fluye con facilidad, pero que esconde un trabajo narrativo sólido detrás.
En un momento en el que muchos autores buscan publicar un libro como vía de expresión personal o profesional, Macías representa el ejemplo de creador que evoluciona desde otro arte hacia la narrativa con una voz propia. Su obra demuestra que el humor, bien trabajado, puede convivir con el misterio y la emoción sin perder profundidad.
Una historia donde el humor y el misterio conviven sin filtros
“Amor, croquetas y un cadáver” nace de una vivencia personal. El fallecimiento de un amigo cercano impulsó al autor a crear un protagonista con su mismo nombre, convirtiendo la escritura en un espacio creativo donde procesar emociones a través de la ficción y el humor.
La novela presenta a Jaime, un exmonologuista que ahora trabaja animando fiestas infantiles. Un personaje aparentemente sencillo, pero lleno de matices: irónico, sensible, solitario por circunstancias y decisiones propias. A través de él, el lector se adentra en una trama donde lo cotidiano se mezcla con lo inesperado: secretos, relaciones humanas complejas y un cadáver que lo cambia todo.
La obra se mueve dentro de la comedia negra, un género que exige equilibrio entre el humor y la tensión narrativa. Macías logra ese balance con naturalidad, construyendo una historia donde nada es completamente previsible y donde cada giro mantiene el interés sin caer en artificios.
Entre los primeros lectores, las opiniones coinciden en destacar su capacidad para entretener sin perder personalidad narrativa. Muchos resaltan su ritmo ágil, su tono cercano y su facilidad para generar empatía con el protagonista.
El crecimiento de un autor que encuentra su lugar en la narrativa
Esta primera publicación es el inicio de un camino literario que el propio autor ya está desarrollando. Macías trabaja actualmente en la segunda parte de la historia, consolidando un universo narrativo que promete evolucionar con cada entrega.
En un mercado donde muchos escritores investigan cómo publicar un libro y buscan una editorial que entienda su estilo y su visión creativa, el caso de Macías refleja la importancia de encontrar un espacio editorial que respete la identidad del autor.
Su objetivo no se centra en cifras de ventas, sino en algo más complejo: que el lector disfrute la historia. Una filosofía que conecta con la esencia más pura de la narrativa y que suele marcar la diferencia en la construcción de trayectorias literarias duraderas.
Letrame Grupo Editorial, impulso y acompañamiento al talento emergente
El compromiso de Letrame Grupo Editorial con las nuevas voces literarias La publicación de “Amor, croquetas y un cadáver” llega de la mano de Letrame Grupo Editorial, una casa editorial que continúa apostando por autores que aportan miradas originales al panorama literario actual.
En un contexto donde cada vez más escritores buscan orientación sobre el proceso editorial, Letrame se posiciona como un referente para quienes desean convertir un manuscrito en una obra publicada con acompañamiento profesional. La editorial destaca por su apuesta por historias personales, auténticas y con identidad propia, elementos que encajan plenamente con la propuesta de Ángel Macías Sánchez.
Este modelo editorial permite que perfiles creativos procedentes de otros ámbitos —como el humor escénico en el caso de Macías— puedan trasladar su talento a la literatura con una estructura profesional detrás.
Una comedia negra que conecta con el lector actual
La novela destaca por su accesibilidad, su ritmo narrativo y su capacidad para mezclar emociones. El lector encuentra entretenimiento, una historia donde el humor sirve como vehículo para explorar temas humanos universales: la pérdida, la soledad, las relaciones y la necesidad de seguir adelante.
Ángel Macías Sánchez demuestra en esta primera incursión literaria que posee voz narrativa propia y una clara intuición para conectar con el público. Su obra confirma que la comedia, cuando se escribe desde la verdad emocional, puede convertirse en una herramienta poderosa para contar historias que permanecen en la memoria del lector.
Con “Amor, croquetas y un cadáver”, Macías abre una puerta prometedora dentro de la narrativa contemporánea española, posicionándose como una voz a seguir en los próximos años.

